HISTORIA
"Herejes aparecen en la historia, cuando los declaran así".
Ann Brenon, historiadora
Orígen del catarismo
El apóstol Andrés y José de Arimatéa
Los bogomili y los teogamitas eslavos
La Iglesia del Amor
La cruzada y la inquisición
El último perfecto
Catarismo actual

No existe una lacónica definición histórica del catarismo. La espiritualidad, en que se basa la civilización cátara resplandeció en la Edad Media, evolucionando continuamente, no perdiendo, además, su autenticidad. Igual que el Espíritu Santo, es imperceptible y única en cada época. Con todo ello, todas sus manifestaciones, independientemente de su condicionalidad temporal, componen la unidad inseparable, una tradición común que de siglo en siglo fecunda escondida o claramente, la cultura humana.
El catarismo para nosotros, no es el movimiento histórico que una vez tuvo lugar en el pasado. Es otra Iglesia, otra concepción del mundo, otro modus vivendi. Esto no es ni la "alternativa" al catolicismo romano medieval, ni tampoco una temprana tentativa de "anticipar" la Reforma o las conquistas democráticas de la Edad moderna (como habitualmente presentan los investigadores cátaros modernos y comentaristas), como realización de las aspiraciones más elevadas y más nobles en la persona, que se realizó en la escala de la civilización en contra de todo el circundante orden mundial. Una civilización única, la base de la cual formó la fe en el Dios bueno y puro, el Padre del puro amor, y la fe en el hombre bueno y potencialmente divino.
Esta fe, que es común para muchas civilizaciones del pasado (sobre la mayoría de ellas no sabemos casi nada), tiene las bases y las raíces históricas. Tiene su resolución en el presente y en el futuro. Cambian las decoraciones, pero la genesíaca Gran Iglesia del amor queda igual en su movimiento histórico. El catarismo era una de sus manifestaciones, puede que la más impresionante, pero no extinguida ni mucho menos.
Por eso siempre, cuando hablamos sobre el catarismo, recordamos que: no tenemos en cuenta solamente el movimiento religioso de la Europa Occidental que existió en los siglos XI al XIV y que cayó bajo los golpes de las cruzadas y la inquisición. Comprendemos el catarismo en el sentido lato, como la religión del amor y libertad espiritual, dirigido al Padre amante que está en el cielo y que eleva el alma hasta la dignidad divina. Esta religión es ajena a la dogmática y al espíritu de la rutina. No acepta el pecado y posee el misterio de liberarse de él. Abre el potencial de la ascensión espiritual, que permite superar los límites de la existencia tridimensional y alcanzar los tronos de la Divinidad.
Esto es la doctrina esotérica en su mejor sentido y al mismo tiempo universal, pero sería incorrecto reducirla solamente a la esfera religiosa. Somos los herederos de los mártires del amor, que murieron por el Padre amante. La Gran Iglesia del amor incluye en sí, los que, no creiendo en Dios, se sacrificaron por amor. Su último suspiro fue aceptado en el cielo, y ahora ellos han entrado en el gran concilio de las santas almas justas.
LA IGLESIA DEL AMOR
Catarismo en Occitania
Cataros en Catalunya
Cataros en Catalunya
Como se sabe, Catalunya fue una de las cunas del catarism o. El catarismo vino aquí desde los paises eslavos en la frontera entre los siglos XI (once) y XII (doce), antes de las persecuciones, y se difundió en los territorios de Catalunya, Aragón, la Catalunya norte y otros en todos los estratos de la sociedad, habiendo recibido gran apoyo nobiliario y de la gente sencilla. Entre los más conocidos nobles fueron el rey Pedro II y el vizconde Arnau de Castellbò. Los elevados ideales cátaros influían y contribuían a la formación de la cultura y del arquetipo catalan, de las ideas de libertad y democracia.
En Catalunya vivían los últimos Perfectos cátaros así como Guillem de Bélibaste. Bélibaste fue traicionado por su ayudante al ir a Francia a través de Lleida, Tortosa y Castellbò a dar el consolamentum a una moribunda cátara. Él acabó quemado vivo en el castillo de Villerouge-Termenès en el año 1321. Según la leyenda, antes de morir él habia dicho su famosa predicción: “Dentro de setecientos años el laurel reverdecerá”. Posiblemente que hoy dia sea la hora de su realización (cumplimiento).
El catarismo vino de los paises eslavos como dice la historia. Y si el catarismo se extinguió en la Europa occidental hace muchos años, en Rusia quedó y con un nuevo aliento hoy ha regresado aquí.
Podemos ver el hilo histórico al pasar de los siglos. Después de la masacre de los Perfectos, España entronizó a los protegidos de Montfort y la inquisición que, en opinion general, intervenía (impedía) su progres o.
No sería correcto convertir la historia en la oposición, ni buscar quien tiene razón. Pero pensamos que hoy es importante saber que el catarismo nunca murió y que siempre ha habido cátaros.
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