La Gran Iglesia del amor

"Hay dos Iglesias, una es perseguida y perdona, otra posee y pela".
Pierre Authié, el perfecto cátaro

En todos los tiempos, el inicio del amor (su fuente es el Padre celestial del amor, «Nuestro Altísimo», como lo llamaban los cátaros) se resiste al inicio del mal, personificado en la anti-divinidad, el diablo, de todas las religiones, es el príncipe de este mundo, cuyo poder se apoya en la usurpación, la lujuria y el materialismo. Esta oposición adoptaba formas muy diferentes, estallando dentro de las culturas y escuelas religiosas. Pero en cualquier época, avanzando o encontrándose bajo la opresión, existía la rama de la espiritualidad auténtica que poseía el conocimiento ilustrado del semblante verdadero de la Divinidad. Quedando como la guardiana de las bases divinas puestas en la persona desde la creación. Gracias a sus devotos tales valores como la pureza, la abnegación, el amor puro, la hombría en nombre de la verdad estaban presentes en los arquetipos de los pueblos, grabándose en leyendas y poemas.
Así fue en la Babilonia antigua, en Egipto y en la Atlántida legendaria, que dejaron una memoria en la cultura de la Hélade. Jesucristo fue él que personificó el camino del amor puro y personalmente manifestó su divino poder: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida». Y por mucho que posteriormente trataron de mezclar Su doctrina con los métodos de Su eterno adversario, la Iglesia del amor continuó su gran lucha, no permitiendo la profanación de sus vestidos blancos..
Esta Iglesia no tiene nada que ver con las instituciones religiosas que se han formado históricamente - el catolicismo romano, la ortodoxia oriental de rito bizantino, el islam fundamentalista. Su historia se desarrollaba en la resistencia eterna a las tentativas insistentes del sacerdocio ritual y la burocracia clerical de construir un «imperio del mal», dentro de la base cristiana.

Las manifestaciones principales de la Gran Iglesia del amor
Contamos con 7 etapas principales, 7 grandísimas manifestaciones de la Iglesia del amor durante los últimos dos milenios.

1. La Montaña del Ruiseñor (cerca del Éfeso antiguo) - el lugar de la última residencia terrestre de la Mismísima Virgen María. Cristo resucitado llegaba allí a Ella en sus transformados cuerpos divinos. Allí en las conversaciones infinitas de esta Pareja Perfecta se formaba una nueva teología de la divinización. Allí el Sagrado Grial fue revelado - el misterioso Cáliz de la Teogamía.

2. El teogamismo eslavo de los siglos I al IV. El apóstol Andrés el Primer Llamado con la bendición de la Misma Virgen Purísima se dirige de la Montaña del Ruiseñor a las tierras de los escitas y los eslavos. Él trajo la espiritualidad de la Iglesia perfecta, cuyo objetivo es la unión del alma con la Divinidad - la teogamía. Durante algunos siglos, en el territorio de Rusia y las tierras contiguas de la Europa del Este, prosperó el cristianismo anti-institucional y antidogmático del amor puro. Su memoria se ha conservado en las leyendas secretas del pueblo ruso y en las escuelas espirituales de la Alta Edad Media que existían en los Balcanes y que sufrían las represiones constantes por parte de la teocracia imperial de Bizantia.

3. El catarismo europeo de los siglos XI al XIV. Místicos y maestros espirituales de la teogámica espiritualidad eslava trajeron su doctrina a la Europa Occidental, donde una tras otra se formaron las escuelas de sus continuadores. De inmediato se sometieron a las persecuciones de los poderes católicos. A los cristianos verdaderos y auténticos les declaran partidarios del maniqueísmo – una doctrina sincrética, muy difundida en el Oriente Medio, y les empezaron a perseguir como herejes. La primera hoguera, que encendieron en el Occidente cristiano en la frontera de dos milenios, fue la represión de católicos francos sobre la comunidad de cátaros. A pesar de ello, la espiritualidad del amor puro cautivaba los corazones de muchos pueblos y nació la base de una civilización única, que existió durante siglos en las costas del Mediterráneo.

4. El Santo Grial. Su historia va enlazada a los nombres de José de Arimatéa y María Magdalena. Igual que Andrés el Primer Llamado para Rusia, así María Magdalena fue la personificación para el Occidente europeo de la espiritualidad de la Montaña del Ruiseñor, ella fue la unión matrimonial del alma-novia con el Bienamado Celestial. José y María trajeron el Cáliz del Grial a las tierras de Europa y fundaron las escuelas de discípulos, los custodios del Grial. La luz del Grial iluminó toda la cultura medieval de Occidente. La memoria de esta época fue conservada más tarde por las dinastías mesianísticas de los reyes europeos y distintas sociedades secretas, que de un modo u otro tendían a la mística del Cáliz. De tal forma se han cruzado en las costas europeas del mar Mediterraneo las ramas oriental y occidental del cristianismo genesíaco. Por lo visto, la civilización cátara de la Edad Media por su sorprendente expansión fue obligada por esta circunstancia.

5. Los santos de la Gran Iglesia del amor en el seno de las religiones institucionales. El catolicismo romano se ha desahogado cruelmente con los cátaros y la ideología bizantina de "la Tercera Roma» ha extirpado todas las huellas del teogamismo eslavo en la ortodoxia. Por todo eso y a pesar del dominio creciente del farisaísmo, la mentira clerical y el fundamentalismo totalitario en los límites de estas confesiones predominantes, al mismo tiempo se encendieron candiles semejantes a Francisco de Asis, Teresa Menor y el padre Pío en el oeste, a Serafín de Sarov, Inocencio de Balta y Serafín de Solovkí en el este. Los ideales del amor que supera cualquier condicionalidad terrenal, se manifestaron tan fuertemente en estos devotos que hasta el día de hoy su imagen es muy respetada tanto entre los cristianos, como entre las personas no religiosas. Sin embargo, extendiendo la vista por el camino de la vida de estos santos, vemos que en todos los casos su luz chocaba con la resistencia infatigable de parte de los poderes clericales. Continuaban emitiéndose palabras amargas del apóstol Juán sobre Cristo que experimentó el mismo drama en sus días terrenales: «La Luz … ha llegado a los suyos, y no la han aceptado».
Después de la pérdida de la iglesia cátara comenzó la época multisecular del príncipe de este mundo. En la cátedra de los profetas, igual que en los tiempos de Cristo, se han sentado de nuevo sólidamente los escribas y los fariseos, y los mensajeros verdaderos eran obligados a testimoniar, según la expresión del escritor ruso de la iglesia del siglo ХХ, Petr Ivanov, «como si estubieran engrillados».
Nosotros, herederos de las tradiciones occidentales, así como de la santidad oriental, quisiéramos distinguir especialmente dos figuras en los santos ortodoxos - dos Serafines (el nombre procede del hebreo «de fuego, ardiente»). Es posible decir, que en ellos después de algunos siglos de estancia «en la tumba» resucitó la imagen verdadera del cristianismo teogámico de la Montaña del Ruiseñor, traído por Andrés el Primer Llamado.

Serafín de Sarov (a comienzos del siglo XIX) formuló la doctrina sobre la acumulación u obtención del Espíritu Santo como el objetivo principal del camino cristiano. Reconociendo con amargura lo que "la mayoría de las personas espirituales en el presente no saben, que es el sentido de la vida cristiana», él activamente, con su propio ejemplo enseñaba la divinización - la transformación interior y exterior de la persona en la Divinidad. Por desgracia, ya en vida el santo sufrió las fuertes persecuciones de los poderes religiosos, y poco tiempo después de su muerte la pequeña escuela de sus continuadores fue destruida. Hasta la canonización de este santo, respetado por todo el pueblo de Rusia a comienzos del siglo XX, ocurrió en contra de la resistencia del Sagrado Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, fue posible gracias exclusivamente a la insistencia del emperador Nikolás II.

Serafín de Solovkí (el Enternecido) - el gran santo de la ortodoxia auténtica del Espíritu Santo en el siglo ХХ, que llevó a la Santa Rusia a la transformación. Según la leyenda, es el nombre monacal de Mijaíl Aleksandrovich Romanov, el hermano menor y el heredero del emperador Nikolás II. Después de sobrevivir milagrosamente al atentado bolchevique contra su vida en 1918, él aceptó la obediencia en un monasterio poco conocido y dejó el mundo por completo.. Ya en esta nueva cualidad de devoto espiritual Mijaíl-Serafín fue arrestado por la NKVD y exilado a las islas de Solovkí. Así empezó su largo camino de 39 años en GULAG. Serafín de Solovkí, que los presos llamaban «el padre del amor enternecido», se convirtió en un gran ungido del Gólgota del siglo ХХ ocurrido en Solovkí. Las revelaciones celestiales sin precedentes, recibidas por Serafín y sus huestes en las condiciones infernales de los campos de concentración de Stalin, y el único camino de la espiritualidad transformada determinado por él, esperan todavía su comprensión y seguirán actuales en el milenio III de la era de Cristo.

6. El segundo Gólgota Solovkiano, del siglo ХХ. Un gran martirio conciliar de los millones de almas justas que dieron su vida por amor, con razón lo podemos llamar el Segundo Gólgota. ¡Ya no un sòlo Cristo, sino muchos y muchos de Sus fieles herederos se sacrificaron, por las palabras «¡Dios es amor!» ascendiendo a las hogueras inquisitoriales, las encerronas torturadoras, poniéndose al paredón, desapareciendo en las cámaras de gas de Auschwitz y las barracas de hielo de los campos de concentración siberianos. En realidad, toda la historia de los últimos dos milenios es la historia del Gólgota mundial, en donde los mejores hijos de la humanidad repetían la hazaña de Cristo y compartían Su gloria. Con la fuerza del espíritu ellos han desmentido las leyes crueles del príncipe de este mundo, habiendo demostrado que no hay fuerza más grande que la del amor.. Su sangre unida de mártires ha llenado un nuevo Cáliz del Grial, el universal, el que tiene que revelarse y dar grandes frutos en el III milenio.
Como grandes etapas de este Segundo Gólgota reconocemos en Montsegur - el símbolo de la crucificción de la iglesia cátara por los inquisidores (y la demoledora victoria espiritual de los cátaros sobre Roma) y en Solovkí - la imagen colectiva del sufrimiento de los pueblos, bajo el yugo del poder totalitario. Este sufrimiento ha sido coronado con la revelación triunfal de la futura Iglesia del Espíritu Santo y la Teocivilización, testigos de lo cual fueron Serafín el Enternecido y sus discípulos.
Junto con los teogamitas eslavos (los últimos de ellos fueron extinguidos en Rusia en el siglo XVII en las persecuciones sangrientas de los "viejos creyentes") los santos de Montsegur y Solovkí forman un concilio único en el Cielo. La cantidad de este concilio es de 200 millones de pequeños cristos, que visitaron la tierra en diferentes épocas. El cielo lo llama su Triunvirato Solar (los teogamitas - los cátaros - los mártires solovkianos). Los jerarcas de fuego del Triunvirato Solar realizarán multitud de milagros y signos en los próximos años, anticipándose el próximo triunfo universal de la Iglesia del amor.

El ejército ardiente de 200 millones de cátaros se revela desde el cielo, ocupando todo el horizonte mediterráneo. El Grial revela uno detrás de otro los milagros de la transformación del mundo y del hombre. Los paladines a lomos de caballos blancos llegan al mundo como las ondas, llevando la noticia sobre el Reino venidero del Padre del puro amor a todos los confines de la tierra.

7. La Iglesia cátara del siglo XXI. La civilización del amor puro, sobre la que se habla en multitud de profecías de las últimas décadas por todo el mundo, comienza con el nacimiento de la nueva Iglesia, que hereda el Santo Grial y el cristianismo auténtico de épocas anteriores. Somos los sucesores directos de los discípulos eslavos de Andrés el Primer Llamado y de los cátaros europeos. Esta Iglesia, completamente cátara en espíritu, sin embargo, no es un calco exacto del catarismo de la Edad Media. La tradición espiritual es ahora reconocida como nunca en toda su plenitud. Es enriquecida con la experiencia de millones de devotos. En su base no hay la codificada escritura antigua, tergiversada por decenas de veces, sino que la continua revelación mística que hay en nuestros ojos.

Esta gran sintesis universal, atravesada por las corrientes de amor celestial, de la pureza inmaculada y de la libertad espiritual, nos trae hoy una alternativa al fundamentalismo extremista de las anticuadas formas religiosas, así como otro extremo - la materialista "sociedad de consumo», que ha perdido sus espirituales puntos de referencia.
Con la crisis que se profundiza y la decadencia de las "predominantes" iglesias institucionales, en el fondo del acercamiento a la tecnocrática cultura sin espiritualidad, se manifestará claramente una nueva espiritualidad teoinspirada?. Será la base de la civilizacion teohumana del futuro.

 

 

 
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